miércoles, 26 de mayo de 2010

Sobre el "Impuesto a los ricos" de Zapatero

Anuncia Zapatero que el nuevo impuesto a los ricos se acometerá "en breves semanas". Estas ambigüedades bastan para darse cuenta de que el tal "impuesto a los ricos" es una medida-maquillaje para calmar las iras que desató el tijeretazo, cuando todo se calme (y llegue el Mundial, por ejemplo), nadie se preguntará por ese impuesto y el tijeretazo estará funcionando como el pan nuestro de cada día, completamente asimilado.

Las medidas que realmente cuentan se toman en voz baja y se anuncian en la prensa en lugares apartados, como la GRAVÍSIMA del "copago" en la Sanidad Pública, que no es otra cosa que el primer paso sin vuelta atrás, abrir la caja de Pandora de donde inevitablemente acabará saliendo la privatización total de la Sanidad y la desaparición del sistema público de salud.

Una atenta mirada histórica a la evolución de los Estados desde el fin de la Guerra Fria no deja lugar a dudas sobre el proceso en el que estamos metidos: la destrucción planificada del aparato de servicios del Estado (Sanidad, Educación, pensiones y ayudas) conservando tan sólo el aparato represivo (FFSS, Justicia y Ejército) al servicio del Capital para mantener a raya la disidencia. Ahora sabemos que si el Estado social se mantuvo durante la Guerra Fría fue solamente porque el Capital necesitaba contrarrestar las virtudes del Comunismo. Una vez desaparecido este, se denigra lo social y tampoco hay razón para mantenerlo. Todo privatizado, el Capitalismo en su verdadera cara: la desigualdad y la ley del más fuerte.

Eso sí, van destruyendo poco a poco los servicios, muy poco a poco, todo perfectamente planificado para que los ciudadanos no puedan reaccionar.

Piensen un minuto en esto. No podrán dedicarle mucho más tiempo, la Sele ya está en marcha para el Mundial.

jueves, 15 de abril de 2010

Bregando contra la censura, una vez más

Un día más me topo con la censura en Público. No voy a añadir nada a lo ya dicho en los anteriores posts que he publicado para dar a la luz la opinión que la prensa no quiere de ninguna manera que se pueda leer. He aquí el comentario censurado a la noticia "Rubalcaba desvela que los detenidos ayer facilitaron información a ETA para atentar contra él":
l
Ya sé que estamos acostumbrados, pero esto no es para nada normal en un Estado de Derecho. Cuando un ciudadano es detenido, le ampara el derecho a la presunción de inocencia. Que el mismísimo Ministro del Interior dé por hecho que un DETENIDO (que ni siquiera han sido todavía acusados de nada por ningún juez) sea culpable es algo que no tiene nada que ver con el Derecho democrático, sino con el Derecho que se aplicaba en otro tipo de Estado, un Derecho que se basa en el principio del "firme convencimiento" de la culpabilidad: es decir, el poder acusa y condena sin que medie ningún proceso jurídico. Todo lo que vendrá ahora, el juicio, etc., es pura parafernalia, está ya todo decidido. Que nadie se engañe, la absolución de Egunkaria fue una farsa para hacer creer que la Justicia funciona, algo que se podían permitir porque el objetivo -hacer desaparecer el diario y aterrorizar a la militancia- ya estaba conseugido.
Y que a nadie se le pase por alto la importancia capital de la labor de los medios en hacer posible esta farsa, haciendo pasar la represión por lucha democrática.

domingo, 14 de febrero de 2010

Sorteando la censura en "Público"

Una vez más tengo que servirme de mi blog para publicar la opinión que los que mandan no quieren que se lea, no vaya a ser que la encuentren bien argumentada. Cualquiera que lea en este blog la pequeña antología de las opiniones que se me han censurado se dará cuenta de que la censura que se ejerce en la prensa responde a unas razones muy concretas, que no son otras que silenciar la opinión discrepante con el discurso oficial de modo que compartirlo parezca la única opinión posible o ética.
Invito a los lectores que discrepen de mi opinión y que comparten el discurso oficial a reflexionar sobre ello, sobre por qué ciertas opiniones no se pueden leer.

El último comentario censurado, que intenté publicar aquí, era una respuesta a otro de una persona que firma como Izaskun, que cito:

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ETA:

300 kilos de explosivos, armas, munición, cartas bomba, coches bomba... en fin, elementos para el diálogo, medios de paz, medios para buscar la comprensión, la empatía, para emprender y seguir cauces democráticos y de solidard. En definitiva, elementos de respeto a los demás. Nada para promover y promocionar el respeto a los demás como el amonal, la goma 2, la 9 mm parabellum, el chantaje, el secuestro, el asesinato, la extorsión, la amenaza, el robo, el insulto y sobre todo y ante todo la ignonimia.

Esto es, esto es, esto es ETA amigos....."

Mi respuesta censurada:

"Izaskun, cuando digo que el conflicto se debe contemplar de un modo global me refiero a casos como el tuyo. Tu mismo comentario podría hacerse refiriendo torturas, asesinatos parapoliciales, prisioneros de conciencia, humillaciones, apaleamiento de manifestantes, redadas arbitrarias y todo tipo de violaciones de derechos civiles. La violencia que ejerce ETA responde a ciertas razones que es necesario conocer. Si uno se queda en el titular de Rubalcaba, no se resolverá el conflicto, porque no se comprenderá ni su origen ni sus dinámicas."



lunes, 3 de agosto de 2009

COMENTARIO CENSURADO EN PUBLICO

En el conflicto político que vivimos en España, que no se reduce al conflicto político en Euskadi sino que afecta ya a todos los ciudadanos, en cuanto que se trata de un conflicto entre un poder fascista que niega a éstos las libertades mínimas; los que luchamos lo hacemos no sólo contra el Estado, sino contra sus instrumentos de control y de fuerza. A diario me topo con la censura en la prensa, los lectores podrán juzgar si este comentario tiene en sí algo que merezca ser censurado a parte de ofrecer una visión crítica y una opinión discrepante de la oficial esparcida por el Gobierno. En el momento de ser borrado, el comentario había sido votado en positivo por 6 lectores y en negativo por 1. Invito a los lectores a reflexionar sobre la gravedad del hecho de que se censuren sistemáticamente las opiniones críticas con el Estado.

El comentario:

"Comparto el asombro del tercer comentariasta. Rubalcaba anuncia que ni una condena de la violencia, ni un esfuerzo por la Paz por parte de la IA, apartará al Gobierno de su estrategia de guerra. Su cara dura es infinita, ETA ha demostrado esta semana una capacidad militar a la altura de sus mejores momentos, desmontando todas sus falacias sobre su debilidad, y sigue apostando por una guerra que sólo traera más sangre y sufrimiento. Y los españolazos aplaudiendo. Desde que en el experimento de la tregua comprobaron que bajaba la intención de voto por su partido, y que a los españoles lo que les va es la "mano dura" que tan bien aprendieron con Paquito; su única apuesta va a ser esa. Porque lo que les importa es el voto: no los muertos, ni el conflicto, ni el sufrimiento.

La guerra entre ejércitos que se baten en el campo de batalla no es el único tipo de guerra. También existe la guerra de guerrillas. De todos modos sí, uso el término en sentido metafórico para diferenciar en la posición del Gobierno una actitud conciliadora y de acción política de una actitud que recurre únicamente a la violencia (a la que llamo actitud bélica). Sobre que la mayoría de españoles respaldan esta opción: habría que verlo, personalmente creo que sí, y mi máximo respeto para la voluntad popular. Lo que pasa es que creo que ese posicionamiento contra el diálogo está condicionado por muchas falacias que el Gobierno ha establecido sobre el conflicto, que impiden que la sociedad pueda tener un posicionamiento crítico y consciente sobre si se debe dialogar o no. Aquí van algunas de estas falacias:

1)Ha habido oportunidades de negociación: FALSO, el Gobierno jamás ha ofrecido nada a ETA que no fuese una cómoda rendición con amnistía para los presos sin delitos de sangre. Jamás ha planteado la posibilidad de permitir un referendum sobre la soberanía. No hay negociación si no ceden algo ambas partes.

2)ETA quiere imponer la independencia de Euskal Herria, FALSO, ETA ha dicho en numerosos comunicados (los textos están en internet para quien quiera leerlos) que persigue la apertura de vías democráticas para que el pueblo decida por sufragio sobre la soberanía, y que cesará su actividad cuando esta posibilidad exista.

3)ETA golpea indiscriminadamente y todos los españoles están amenazados, FALSO, ETA elije con precisión sus objetivos, aunque siguiendo su lógica de guerra, consideran la posibilidad de los "daños colaterales" -y esto es lamentable y lo he criticado siempre con dureza-, aunque traten de evitarlos pues saben que les perjudica políticamente.

Creo que si la sociedad española no tuviese esta imagen de ETA como fanáticos totalitarios que intentan imponer sus ideas y supieran que su objetivo es alcanzar un mayor grado de Democracia (justamente ese que hubo que ceder a los franquistas en el proceso constituyente, el referido a la inquebrantabilidad de España por encima de la voluntad de los pueblos que la integran), sinceramente nadie apoyaría la via policial y es más, todos pedirían el diálogo si no la aceptación de las peticiones de ETA. Por eso precisamente el empeño del Gobierno en mantener las falacias."

sábado, 20 de junio de 2009

Esquivando la censura, como cuando Franco

Como cuando Franco, igual, el ingenio es la única arma que puede conseguir burlar a aquellos que tratan por todos los medios que el espanholito no piense, que sólo tenga acceso a una opinión. La censura del diario "Público" alcanza ya las cotas de "elpais.com", hoy llevo horas intentando publicar una respuesta crítica, absolutamente respetuosa, a lectores que sin ningún problema con la censura me insultan de modo soez. Hoy tenemos a los espanholitos agrupados en torno a ZP y su cohorte, todos a una, con el coro de los medios de comunicación, santificando la figura de la última víctima del conflicto vasco, la anterior, Jon Anza, ni siquiera apareció en los medios: era un asesinato del Estado, y eso no se puede saber.

Igualito como cuando cayó Carrero Blanco: manifestaciones de apoyo al régimen y de repulsa al rojo-separatista-masón, santificación, homenajes... y si alguien dice algo diferente, inmediatamente defenestrado por antipatriota. Más de 30 anhos, y hoy igualito que entonces...

Aquí pego los comentarios censurados, que intenté publicar en esta noticia:

"Vuelvo a denunciar la terrible mutilación de información que se está practicando en este periódico al borrar sistemáticamente mis comentarios. Público intenta así hacer creer a sus lectores que la opinión unánime y la única posible es la del Gobierno, en pocas palabras intentan enganharlos, y todos aquí han visto lo que ha pasado en este foro (no han borrado, sin embargo, las respuestas que otros han dejado, algunas insultantes). Si los lectores tuviesen un poco de aprecio al pluralismo deberían protestar por esto, incluso los que están radicalmente en contra de mis posicionamientos. Gracias D M F, alguien tiene que despertar a todos estos embobados con la parafernalia patriotera del "heroe caído"."

"(respuestas general a varios lectores que me interpelan) Yo no justifico el terrorismo. Yo revelo lo que a ustedes le escamotean los medios y el discurso patriotero: que no sólo hay los muertos que produce ETA, que no sólo sufren los que luchan contra la independencia de Euskadi, que hay un conflicto político que sólo se puede resolver políticamente. Su empecinamiento en que cualquier opinión crítica con el discurso oficial es "apoyar el terrorismo", ser "el entorno" o "estar contaminado" es cansino y patético, revela un nivel de alienación alarmante. Yo me esfuerzo como ninguno de ustedes por construir la paz, estudiando, informándome y comunicando reflexiones coherentes y críticas. Es más, ustedes con su rabia y su exigencia de "mano dura" al gobierno tienen una responsabilidad de primer orden en la perpetuación del conflicto y, fíjense bien, en la muerte de Puelles y de cualquier otra víctima del conflicto. Su responsabilidad como ciudadanos no es reclamar represión y guerra sino una salida dialogada y democrática al conflicto. Por último, les aseguro que yo siento mucho más dolor por Puelles y su familia que ustedes. Para mí Puelles es una víctima no de ETA sino de quienes por intereses mezquinos están perpetuando esta guerra sin querer terminarla de un plumazo, aunque esté en su mano."

sábado, 16 de mayo de 2009

Xurxo Ventos, amordazado en el Diario "Público"

Una vez más, sufro en mis carnes el zarpazo de la censura en la prensa. En esta ocasión, el Diario "Público" ha permitido la publicación de dos de mis comentarios, que han sido votados positivamente por los lectores y han permanecido durante casi dos horas en las sucesivas páginas del foro de la noticia sobre la ilegalización de Izquierda Internacionalista. Hasta que a un cierto punto, estos comentarios, que estaban alcanzando buenas puntuaciones, fueron borrados. El censor actuó concienzudamente, porque uno de ellos estaba ya en la tercera o cuarta página del foro, y hubo de buscarlo entre todos los demás. Mis comentarios han sido los únicos borrados a posteriori de la publicación.

Desde ese momento he intentado publicar comentarios denunciando la situación, y otros siguiendo con la discusión sobre el tema de la noticia, pero ninguno ha pasado la censura: cualquier cosa que escribiera hoy Xurxo Ventos será censurada. ¿Orden de arriba? Seguramente.

El final de esta historia es que los comentarios borrados han vuelto a aparecer. Me consta que pasaron borrados cerca de dos horas, porque me percaté de ello hacia las 11:30 y casi dos horas después publiqué esta nota, y evidentemente antes de hacerlo repasé todos los comentarios del foro para certificar la desaparición de los míos.

A continuación, pego aquí los comentarios borrados, para que los lectores puedan apreciar hasta qué punto es brutal la censura que se ha aplicado.

"Este mensaje se lo dedico especialmente a aquellos que han apoyado las ilegalizaciones desde el principio, porque creo que es un momento en el que deben reflexionar y espero que se den cuenta de qué está haciendo realmente el Estado. A ver: el auto dice que ETA "pilota" la candidatura. Reflexionen sobre las siguientes cuestiones. 1) ¿Tendrán los jueces en su poder algún documento que pruebe esta afirmación: textos de personas que ha sido probado que son terroristas en los que se da instrucciones a I.I.? 2) En caso de que no los tuviesen, ¿es posible que un tribunal democrático dicte sentencia en base a afirmaciones que no se sustentan en ninguna prueba, sino en el 'firme convencimiento'; es decir, se ajusta esta sentencia a Derecho? y, ¿se puede hablar de Estado de Derecho en ese caso?, 3) Si no existen los documentos y por tanto la sentencia no se ajusta a Derecho, ¿es posible que el resto de las ilegalizaciones, de forma muy similar ("ETA dirige/tal partido es intrumento de ETA", etc.), tampoco se sustenten en pruebas y documentos sino en el 'firme convencimiento' y una voluntad 'a priori' de prohibir la candidatura política? Es necesario reflexionar, señores, es necesario... nuestros derechos fundamentales están en juego."

"Parece que, ahora que la onda represiva fascista ha alcanzado a los partidos de izquierda del resto de España, la sensibilidad contra ésta es mayor. No creí que el TS se atreviese, para evitar esto, pero están lanzados. Bien: es necesario que respondamos contundentemente, ahora que somos más. Basta de escribir aquí cagándose en la demoqué española, eso no les parará. Según la Declaración universal de los derechos de los pueblos firmada en Argel el 4 de julio de 1976, tenemos dos caminos en un caso de pisoteo de derechos fundamentales, a seguir por orden: Artículo 28, "Todo pueblo cuyos derechos fundamentales sean gravemente ignorados tiene el derecho de hacerlos valer especialmente por la lucha política o sindical, e incluso, como última instancia, por el recurso a la fuerza.". La via política ha sido anulada (y en ello consiste el pisoteo), y el resto de los partidos son o promotores del acto represivo o colaboradores por omisión. Quedan dos. La lucha sindical se refiere a la lucha en la calle, la manifestación y la huelga. Aunque siendo consecuentes, el Estado ilegalizará también nuestra manifestación (nos privará del derecho a manifestarse), como hizo en Euskadi con la Izquierda vasca. La última via es detestable. Pero lo que es verdaderamente impensable es que permitamos que un Gobierno fascista nos impida tener un pensamiento político y votarlo en unas elecciones. Caballeros: tenemos una cita con la Historia, no la defraudemos."

Y más tarde, fueron censurados sin llegar a publicarse los siguientes comentarios:

"Cómo se está poniendo la cosa... ¿alguien se ha fijado en que PÚBLICO se ha "zumbado" sin rubor mis dos comentarios, publicados desde hace horas y votados masivamente en positivo? Ha ido a por mí, porque tampoco decía nada demasiado diferente de otros foreros, tan sólo llamaba la reflexión y a dar una respuesta; uno de mis comentarios borrados ya estaba en la página 3 o 4. Los volveré a mandar, pero dudo que los publiquen..."

""Público" ha amordazado a uno de los foreros que estaban aquí escribiendo. Busquen los 2 comentarios que Xurxo Ventos había dejado hace horas, y que los lectores habían avalado con sus votos positivos: han desaparecido. Me consta, porque es buen amigo mío, que hace rato que intenta colar un comentario denunciando la situación, pero nada..."

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Censura en "Público"

Saludos lectores,

Escribo de nuevo aquí tan sólo por sacar a la luz un comentario que sistemáticamente me han censurado en el foro de "Público", concretamente en la noticia de la detención del portavoz de Batasuna en Francia. Que juzguen los lectores si es merecedor de ser censurado, en comparación con los que se han podido leer estos días proponiendo el genocidio de los vascos independentistas.

"Paradoja, tu odio te ciega. No entiendes absolutamente nada de lo que Comunero, quintacolumnista y yo estamos planteando. Probablemente ni lees lo que escribimos. A ver, sin temor a equivocarme hablo en nombre de mis compañeros: 1)Ni apoyamos ni justificamos ningún tipo de asesinato político. 2)Nuestro intento es cambiar la estrategia de la represión por la del diálogo porque creemos que ETA no es un problema de delincuencia sino la deriva violenta del sufrimiento de todo un pueblo. Y hablando sólo por mí: 3)Mi actividad se encamina entre otras cosas a denunciar la violencia estatal contra la disidencia de cualquier tipo, y las consiguientes violaciones de los derechos civiles que garantizaría un Estado de Derecho en correcto funcionamiento; y ello no por especial simpatía hacia los afectados sino por el bien de TODOS los ciudadanos de este Estado que podrían verse afectados. Estoy completamente seguro que los periodistas vascos que ahora se pudren en la cárcel no podían ni imaginar hace tres años que lo que empezó con una "ilegalización" de partidos acabaría con detenciones y encarcelamientos masivos, con banquillos de acusados en los que se sientan decenas de personas que salen de allí en fila india hacia el calabozo. Y el PNV ahora mismo tampoco se imagina ni remotamente lo que le espera si todo sigue así. Por que esa oleada fascista no siga creciendo, porque no llegue a tocarme a mí que estoy en el objetivo en cuanto disidente, escribo denunciando las violaciones de derechos que se producen a diario en España. Que usted se empeñe en que soy un terrorista, en que soy proetarra o que soy alguien con afán de protagonismo me dá exactamente igual. La responsabilidad que asumo y el grado de compromiso que adquiero lo sé yo, y aunque como me advierte mi compañero me arriesgo a ser arrestado por opinar, creo sinceramente que alguien tiene que alzar la voz ante lo que está sucediendo hoy en España. ADELANTE, NO A LA REPRESIÓN!!"

jueves, 30 de agosto de 2007

MÁS NOTICIAS

Saludos, amigo lector,

Una vez más me veo impotente para otra cosa que no sea lanzar estas “bengalas” que espero den cuenta de que estoy vivo y coleando. Agradezco muchísimo la constancia de algunos lectores que entran casi a diario a ver si he regresado a la actividad (en particular la de los lectores que se conectan desde República Dominicana es admirable, gracias), y sobre eso tengo noticias, como siempre una buena y otra mala: la mala es que como se ha comprobado no he podido volver a la actividad tan pronto como ingenuamente esperaba, el lío de mi cambio de residencia -mi regreso a España- se ha complicado y ha engarzado con otro compromiso –en el que ahora me encuentro- que ya sabía yo que me habría de apartar también de la actividad crítica en este blog.

Como no me gusta me gusta andarme con secretos sobre mi persona, y tampoco airear mi intimidad, diré simplemente que afronto en la primera mitad de septiembre una convocatoria de exámenes muy complicada en la Universidad. La noticia buena es que, cuando esto haya pasado, no vislumbro ningún otro compromiso que pudiera apartarme de la escritura. Con lo cual, espero hacia mediados de septiembre retomar la publicación periódica de mis críticas, creo poder asegurar que publicaré algo en esos días.

Por si acaso, para evitar trabajos a los lectores, he incluido dos hermosos botones de suscripción, uno para suscripción tipo “canal de noticias” y otro para recibir los artículos por email nada más los publique.

Con la promesa de aparecer en vuestro buzón de correo en las fechas indicadas, y agradeciendo vuestra constancia me despido,

X.V.

sábado, 28 de julio de 2007

NOTICIAS DE LOS ESCRITOS CORSARIOS

Saludos queridos lectores,
Una vez más tengo que disculparme por un silencio prolongado. Retrasé esta comunicación porque pensaba poder publicar inmediatamente, pero a día de hoy todavía no veo el final de la situación en la que vivo y que me impide dedicarme a escribir. Se trata de una mudanza, de lugar y en consecuencia también de vida en cierto sentido. El necesario tiempo de adaptación a lo nuevo -que no es tal, pues simplemente he vuelto a casa- se ha prolongado más de lo esperado y aún lo hará por unos días. Pero espero en el lapso de una semana poder publicar de nuevo.

Los lectores podrán imaginarse cuánto me fastidia no haber podido escribir sobre el secuestro de la revista "El Jueves"...

Con afecto y agradecimiento os pido que sigáis atentos y espero estar de vuelta muy pronto,
Xurxo Ventos

lunes, 2 de julio de 2007

LA DESAPARICIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (II) RAZONES_SECTORES DE OPINIÓN EN LA SOCIEDAD

En la primera parte de esta serie de artículos intenté sentar las bases teóricas que permitan al lector tener clara la situación generada por la vigencia de la Ley Orgánica de Partidos a propósito de las elecciones del 27 de Mayo. Lo hice desde la generalidad, exponiendo ideas básicas de teoría del Derecho y del concepto de Democracia, que he tomado de mi intuición en algunos momentos y en otros del superficial conocimiento del Derecho que un lego como yo pueda tener de la materia. Antes de continuar invito al lector interesado en conocer la verdad sobre este asunto a leer la opinión de los expertos, que han dicho lo mismo que yo pero mucho mejor dicho y con más fundamento. Me refiero a los artículos publicados en “El País” por Javier Pérez Royo, catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla, “Liquidación electoral de una minoría” (sobre el problema en general) y su continuación “Las cosas en su sitio” (en el que responde a Fernando Savater, explicando más profunamente la incostitucionalidad de la Ley de Partidos). También el artículo de Andrés Boix Palop, publicado en su blog, más extenso y exhaustivo, nos aclarará las estratagemas en virtud de las que la Ley de Partidos pudo superar un recurso de inconstitucionalidad y aplicarse.

De lo afirmado en esta necesaria puesta en claro de la situación a nivel jurídico conviene tener en cuenta que se trata de una situación de iure, quiero decir que no admite la discusión de si la Ley de Partidos es Constitucional o no, o si la Democracia es esto o lo otro. Conviene tener muy claro que la Constitución es la que es y está escrita y publicada hace muchos años, lo mismo que la Democracia es la que es y sus valores han sido formulados hace aún más años. Ni una ni otra admiten interpretación de ninguna clase, por las razones que expliqué en la primera entrega de esta serie de artículos. Aquellos que plantean este tipo de discusiones lo que hacen, en primer lugar, es despreciar la Democracia y la Constitución, y en segundo lugar intentar violentar estas instituciones y los derechos que garantizan. Esta segunda parte recoge mi personal análisis de por qué hemos llegado a la situación en la que de facto se ha discutido y se han violentado tanto la Constitución como la idea misma de Democracia, tanto por parte de una parte importantísima de la sociedad civil como por parte de las instituciones de Justicia y de Gobierno. Advierto al lector que, dada la extensión, he decidido dividir esta exposición en dos capítulos y conviertir la serie en un tríptico.

LA DESAPARICIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (II) RAZONES_SECTORES DE OPINIÓN EN LA SOCIEDAD

Para analizar las razones que nos han llevado a la situación descrita en la primera parte de este artículo me parece adecuado comenzar por un análisis del espectro de opinión de la sociedad española respecto a la Ley de Partidos y la licitud o no de los partidos abertzales. Lo haremos de derecha a izquierda. Reconocemos tres grandes sectores de opinión:

Existe un amplio sector de la sociedad que como razón para negar el derecho al sufragio pasivo y activo[i] a la izquierda abertzale asume como una verdad incuestionable que ésta es ETA, identificando ambas entidades a nivel conceptual y de responsabilidades jurídicas, importándole muy poco el hecho de que pese a los repetidos y concienzudos intentos por parte del Estado Español de demostrar jurídicamente esta identidad, a fin de acallar la voz de la izquierda abertzale en las instituciones, encontrando delitos de colaboración o de cualquier otro tipo que vinculase los partidos que la representan con la banda terrorista, todos hayan terminado en sonoro fracaso[ii]. Estas personas asumen un concepto del Derecho en el cual no son necesarios ni pruebas ni procesos judiciales (pues de hecho siguen defendiendo a capa y espada este vínculo pese a la ausencia de pruebas con valor jurídico): basta el convencimiento personal -en base a evidencias subjetivas sin valor jurídico- de quien está al mando o de la mayoría. El lector se habrá dado cuenta de que esto significa el no reconocimiento del habeas corpus o derecho a la presunción de inocencia, derecho constitucional en cualquier democracia y derecho humano fundamental. Este concepto de Derecho es conocido y ha sido aplicado en la Historia: es el Derecho propio de las dictaduras fascistas. Siendo así, no decimos mentira si afirmamos que las personas pertenecientes a este sector representan la España de extrema derecha. Con las debidas precauciones añado que, aunque toda generalización es odiosa, parece que este sector de la sociedad simpatiza mayoritariamente con el PP. Al menos es cierto y verificable en la prensa que los líderes de este partido en sus declaraciones demuestran encarnar este posicionamiento, la identificación políticos abertzales-ETA. Este partido ya en otras muchas ocasiones y respecto a otros debates ha adoptado posiciones claramente de extrema derecha (“¡que se pudran en la cárcel!”, dijo Aznar mostrando poca convicción en aceptar la teoría penal de reinserción del preso que sanciona nuestra Constitución). Ello no obsta para que reconozcamos que muchos simpatizantes del PSOE se sitúan también en esta línea, y por tanto también pertenecen a la extrema derecha española (es importante comprender que la caracterización política de un individuo no la define su simpatía por un partido u otro, sino sus posicionamientos).

Desplazándonos hacia el centro, pero deteniéndonos en la derecha, nos hallamos ante el siguiente gran grupo de opinión. Éste contrasta con el anterior en el hecho de que reconoce el derecho a la presunción de inocencia a la izquierda abertzale, al menos jurídicamente, aunque en el ámbito de la opinión muchas personas situadas en este sector estén convencidas de la identidad de esa minoría con ETA. Este grupo de opinión aduce como razón para negar la licitud de la participación democrática de los abertzales que éstos combaten la Democracia y pretenden destruirla, pues no comparten sus valores como demuestra el hecho de que no condenan la violencia etarra. Aparte de que presentar la actitud de esos partidos frente a los atentados como prueba de que éstos combaten la Democracia es una falsedad[iii], la razón en la que sustentan su posicionamiento se basa en un desconocimiento de las bases constitutivas del Estado Español y de los valores de la Democracia. En cuanto a esto último ya hemos hablado de ello en el apartado anterior cuando dijimos que Democracia es, ante todo, respeto de la voluntad popular sea cual sea ésta. En cuanto a la Democracia española, a la constitución del Estado Español, éste permite en su Carta Magna la disolución del sistema democrático por vías democráticas (a través de un alto consenso social, del acuerdo en el Parlamento por parte de los representantes del pueblo), es decir, no prevé ningún mecanismo de perpetuación del sistema democrático más allá del que el pueblo desee que tenga: esto es, el Estado Español está constituido como una verdadera Democracia de acuerdo con el clásico concepto de este sistema de gobierno. Cosa más que normal, porque, que me conste, tan sólo el Estado Alemán está constituido de modo que no permite ciertas derivaciones de la voluntad popular, a causa de traumáticas experiencias históricas que todos conocemos, que llevaron a la Asamblea Constituyente del nuevo Estado Alemán posbélico a limitar en la nueva constitución la voluntad popular.

He dicho que aducir esta razón sólo es posible desde un desconocimiento de las bases constitutivas del Estado Español o de la Democracia. Desconocimiento, o premeditada omisión. Me cuesta creer que profesionales de la política y la magistratura puedan desconocer algo tan importante para el desempeño de sus funciones. También que personas con un cierto nivel cultural no lleguen siquiera intuitivamente a la certeza de lo que es España y lo que permite su democracia. Hablaremos en la última entrega de este análisis de las verdaderas razones de estos sectores sociales para adoptar sus posicionamientos.

De nuevo vamos a generalizar, pero el análisis nos obliga a pronunciarnos, teniendo siempre en cuenta lo aproximativo del pronunciamiento. Siendo esta postura moderada con respecto a la anterior, cabe asociarla al PSOE y a sus simpatizantes, y al resto de la derecha española: CiU, PNV, etc. Los posicionamientos públicos de los líderes de estos partidos, muy parecidos a los descritos, parecen avalar nuestra propuesta de asociación de este sector a algún partido.

Estos dos sectores de la sociedad, que se parecen entre sí y comparten la aceptación de las actuaciones del Estado dirigidas a privar a la izquierda abertzale del derecho de sufragio; abarcan, según una estimación muy personal, al menos tres cuartos de la sociedad española. Este es un dato importante porque sólo existiendo un amplio consenso social es posible que se produzcan violaciones tan flagrantes del orden constitucional sin grandes disturbios sociales. En la última parte de este análisis propondremos una explicación sociológica al hecho de que se haya llegado a este desatino.

Por último nos encontramos en un lugar opuesto al sector de la sociedad que se opone a la conculcación del derecho de sufragio de la minoría abertzale. En éstos están por un lado los propios perjudicados y otros ciudadanos vascos (que viven el conflicto desde dentro) que conocen la realidad vasca y por ello son inmunes a los mitos construidos por la prensa sobre ella, y que naturalmente simpatizan con el independentismo y la izquierda sin llegar a abrazar la causa abertzale. Por otro lado están los ciudadanos del resto de España que, aún no conociendo la situación vasca desde dentro, han sido capaces (por cultura, por firmeza de valores) de abstraerse de la influencia de la prensa en las conciencias y mantener intactos sus valores democráticos y su conocimiento exacto de los derechos reconocidos en la Constitución, y a la vez ser capaces de no dejarse llevar por la repugnancia que inspira la violencia etarra y distinguir entre lo que es la militancia política y el ejercicio de la criminalidad terrorista.

Para ser simétricos haré también una asociación entre este grupo y alguna formación política, aunque sea este caso más problemático que los anteriores. Sí creo poder asegurar que no es posible que alguien que simpatice con el PP pueda a la vez compartir los valores democráticos descritos pues esta formación se ha siempre opuesto firmemente a estos valores. Cabe que algún viejo simpatizante del PSOE, nostálgico de cuando éste era verdaderamente socialista, esté aquí incluido, y lógicamente muy desilusionado con su partido. También personas tolerantes y de fuerte convicción democrática pero con poca cultura que hayan caído en la trampa del bipartidismo, y queriendo votar a quien represente sus valores crean tener tan sólo al PSOE. Pero el grupo más nutrido se encuentra entre los simpatizantes de IU, el único partido que junto al PNV se opuso a la Ley de Partidos en su fase de discusión y aprobación, aunque luego, viendo el terrible punto en el que se encontraba la sociedad española en cuanto a sensibilidad hacia el conflicto vasco, decidieron inhibirse para evitar una caída de sus apoyos electorales.

Este es mi análisis del espectro de sensibilidades de los ciudadanos al respecto de la conculcación del derecho de sufragio de la minoría abertzale. Detengámonos aquí, en la tercera y última parte propondré una explicación de la “psicología social” de cada uno de los grupos aquí señalados, así como un análisis de la actuación del Gobierno y la oposición en el caso, intentando llegar a una teoría que explique cómo ha sido posible que una parte tan grande de la sociedad olvide los altos valores de la Democracia, conquistados con tanto sudor y sangre; así como las verdaderas razones de los partidos mayoritarios para empecinarse en eliminar esta insignificante minoría de las instituciones, aún a costa de violentar los mismos valores que cimientan el Estado Español.



[i] Sufragio pasivo es “ser votado”, es decir representar en un proceso electoral a otros ciudadanos. Sufragio activo es emitir un voto en un proceso electoral.

[ii] El más sonado y que supuso el fin de esa línea de actuación, para sustituirla por la ilegalización en virtud de criterios inconstitucionales como la “no condena de la violencia”, fue la encarcelación en 1997 de los 23 miembros de la Mesa Nacional de HB en virtud de una condena a 7 años de cárcel por colaboración con banda armada, a causa de su cesión de espacios electorales gratuitos para la difusión de un video un comunicado de ETA. Dos años más tarde de emitida la condena por el Tribunal Superior de Justicia, el Constitucional aceptó un recurso de amparo de HB y ordenó su inmediata excarcelación al considerar que el delito no existía. Los representantes abertzales pasaron casi dos años en prisión por un delito inexistente. Jon Idígoras fue liberado antes por razones humanitarias y murió poco después tras el agravamiento en prisión de su estado de salud. Pulse aquí para ver la noticia del encarcelamiento, aquí para ver la de la excarcelación.

[iii] Una observación desapasionada de la actitud de estos partidos revela que su no condena a la violencia no equivale a un ensalzamiento de la misma, sino a reconocer a ésta el carácter de “respuesta legítima a otra violencia”, en un intento de llamar la atención sobre la parte de responsabilidad del Estado Español en el conflicto. Luego no se trata de una declaración de principios “violentos” sino de un gesto político.

martes, 26 de junio de 2007

APOLOGÍA DEL CACHETE Y OTROS ERRORES EN LA EDUCACIÓN INFANTIL

Se ha suscitado un interesante debate en el foro de “elpais.com” de una noticia sobre la educación infantil y los métodos moderadamente violentos que se deben o no usar en ella. Creo poder aportar algo interesante.

La totalidad de los comentaristas, como es lógico y loable, descartan la legitimidad de la violencia “dura” en la educación de los hijos, con algunas diferencias en cuanto a dónde situar el listón del nivel máximo de violencia permisible, en cualquier caso nadie acepta que el niño pueda sufrir daños. Los lectores se dividen entre los que aceptan un uso de la violencia “blanda”, en diferentes grados (bofetadas, azotes, cachetes), y los que rechazan el uso de cualquier forma de violencia. Los primeros argumentan que no hay otro modo de hacer razonar a un niño o ejemplifican la bondad de su opción afirmando que ellos mismos y otros que han sido educados con violencia son mejores personas que los muchachos de hoy en día, producto de métodos educativos más “progresistas” que descartan el uso de la violencia. De las argumentaciones de los segundos, cuando existen, he podido comprobar que son tan endebles como el recurso al dogma “la violencia sólo engendra violencia” y sus variantes.

Yo me alíneo firmemente con los que rechazan la violencia en la educación (como en todo, pero con más razón aquí), y creo poder argumentar mejor esta postura.

En primer lugar, desarmemos la apología del cachete. Se dice que un cachete a tiempo no daña y enseña lo que no se debe hacer. Puede ser, pero, ¿cuál es el mecanismo psicológico que opera en la mente del niño? Es el mecanismo de la violencia, de la imposición de una voluntad a otra, de la irracionalidad. El creer que este método de aprendizaje, repetido a lo largo de la formación de un individuo, no deje en la personalidad el residuo –tal vez inconsciente, pero tan poderoso- de que en la vida hay momentos en que es necesaria la imposición por la violencia y que hay personas con las que no se puede ni se debe razonar, es una ingenuidad. Por lo tanto, el cachete, en cuanto gesto violento, sí daña, y mucho más que el hecho físico de un moratón o un labio partido: daña la personalidad y prepara al individuo para una vida condescendiente con la violencia. Cabe preguntarse si una sociedad cuyos niños fuesen educados en un rechazo total de la violencia (empezando por el ejemplo dado por unos métodos que prescinden de ella) votaría o toleraría un gobierno que colabora con invasiones genocidas, el gasto de millones en equipamiento militar y misiles tomahawk, o incluso no daría ese gran paso que tarde o temprano dará la humanidad y se plantearía la necesidad de desmantelar el Ejército. Para terminar con el cachete, hemos dicho que tal vez enseñe lo que no se debe hacer, pero ¿basado en qué razones aprehende el niño lo que no se debe hacer? En ningunas. El niño desconoce por qué no debe hacer aquello a causa de lo cual ha experimentado dolor. Se acostumbra a la racionalidad. Se acerca a los animales. El hombre debe tender hacia el desarrollo de la razón, no al contrario.

Hasta aquí la parte teórica de la cuestión. Pero con esto no convenceremos a los partidarios del cachete, porque precisamente su argumento de más peso es la falta de alternativa al cachete en el plano práctico: ¿cómo explicar a un niño empeñado en meter los dedos en el enchufe que no debe hacerlo? En efecto, es difícil. Pero no imposible.

Aquí es necesario hacer un inciso para hablar de los padres. Hemos dicho que el hombre tiene el deber de avanzar, avanzar hacia la razón, hacia la erradicación de la violencia. Esto no es tarea sencilla: si lo fuese el mundo sería muy diferente de cómo lo conocemos. Ser padre o madre, educar a un niño, es cosa difícil que requiere mucho tiempo y mucho esfuerzo. No se trata de trabajar mucho para ganar mucho dinero para que nuestro niño vista Chicco y nade en toneladas de juguetes: sin todo esto el niño crecerá fuerte y sano igualmente, incluso sin una alimentación adecuada crecerá, menos y menos sano pero crecerá. El esfuerzo que se le exige al que elige ser padre o madre es más de dedicación educativa que material. Para educar a un niño correctamente sin tener que recurrir a la violencia hace falta ante todo la voluntad de hacerlo, luego verdadero amor, e invertir mucho tiempo y esfuerzo en relación directa con el niño. Aquí es donde aparece el cachete como panacea del educador poco dispuesto a invertir en su niño: un cachete y nos hemos ahorrado explicaciones y quebraderos de cabeza. Sin embargo, el padre ha dado un pequeñísimo paso atrás en el proceso civilizador de la humanidad.

La alternativa es mucho más trabajosa. Se trata de convencer a un niño, que no cuenta con los rudimentos del pensamiento lógico, que tiene una mente más cercana a un animal irracional (más inmadura en el proceso razonador) que la de un adulto. Esto puede resultar, sin duda, exasperante, pero es un deber primordial de los padres. No voy a proponer métodos para regular el comportamiento de los niños, pues este artículo se alargaría hasta hacerse pesado; el lector podrá encontrarlos en manuales de pedagogía. Lo que es cierto es que existe el modo, y está ampliamente descrito en la abundante bibliografía sobre educación infantil, de hacer que el niño no meta los dedos en el enchufe sin necesidad de ejercer violencia contra él (y esto incluye el castigo sin violencia física).

Esto en cuanto se refiere a la violencia. Me abstengo, para evitar alargar este artículo, de comentar otros graves errores en la educación que se usa en los padres desde hace más de una década, como es la infravaloración del papel des-educativo de las consolas de videojuegos o la tele, también como panacea que libra al educador de asumir responsabilidades y acometer esfuerzos. Y ésta es el verdadero problema, los padres deben tomar conciencia de sus responsabilidades.

En este blog he apuntado muchas veces a la necesidad de que los ciudadanos comprendan la necesidad de asumir todos ciertos compromisos con el Mundo. Así, en mayúsculas, y este “Mundo” viene a sustituir al Estado en la retórica de los pensadores ilustrados, en un mundo en el que las naciones o estados ya no existen más que como conceptos usados por el Poder para suscitar ciertas pulsiones en los ciudadanos. El primero de estos compromisos es la educación de las generaciones venideras: es la única via por la cual podremos vencer nuestras propias limitaciones: nuestra falta de cultura y de valores, nuestros prejuicios ante lo nuevo, nuestro natural conservadurismo. Podemos inculcar en un nuevo ser humano, cuya personalidad está formándose, aquellos valores que nosotros no podemos aceptar o practicar por la naturaleza de la psique humana, aunque los reconozcamos intelectualmente como necesarios .

Sabemos que la violencia es uno de los mayores males del mundo. Nosotros hemos sido educados con ella, hemos vivido con ella y no tenemos los recursos para combatirla, pues está dentro de nosotros. Eduquemos a nuestros hijos sin violencia, inculquemos en ellos la total repugnancia de esta falla del ser humano, con la esperanza de avanzar hacia un mundo venidero donde no haya que imponer nada, ni agredir a nadie, ni invadir, ni bombardear, ni fusilar.

jueves, 21 de junio de 2007

LA DOBLE CARA DEL DIARIO "EL PAÍS"

Saludos lector de “elpais.com”,

Esta breve nota la publico sólo para que el lector pueda de algún modo llegar a conocer mi opinión, absolutamente respetuosa y ajustada a la legalidad, que el diario “El País” trata de silenciar sistemáticamete, hoy como otros días en el pasado (lea estas notas parecidas a la de hoy que publiqué en el pasado: 1, 2, 3).

El comentario censurado, a la noticia titulada "Altos cargos venezolanos insultan a Garzón":

“Ningún venezolano por ser tal tiene ninguna autoridad especial que no tenga un español para opinar. Es más, tal vez tenga más, pues fuera de un país la prensa suele ser más libre de opinar sobre éste, y por tanto sus ciudadanos están mejor informados. Por otra parte, sospecho que los lectores venezolanos de este periódico, que orquesta una feroz campaña contra Chávez desde hace meses con un artículo difamatorio diario, son todos opositores pertenecientes a la alta burguesía a la que Chávez le ha quitado parte de su poder: lógico que escriban los comentarios que escriben. Afortunadamente, tenemos medios libres en internet que cuentan la verdad al que quiera saberla.”

Invito al lector a tomar nota de la actitud de este diario, que por un lado carga ferozmente contra quien a su juicio viola la libertad de expresión y por otro lado filtra concienzudamente los comentarios que se publican en su foro, que presenta como triunfo del pluralismo cuando en realidad es un escaparate montado a su antojo para mostrar la “opinión de los lectores” que ellos quieren que pase como la general.

Xurxo Ventos

martes, 12 de junio de 2007

LA DESAPARICIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (I) SITUACIÓN

Saludos queridos lectores,

retomo la actividad tras este período de un mes dedicado a lo personal, en el que he sufrido mordiéndome la lengua para no hablaros de algunas noticias que se han producido durante mi “cuarentena”, a saber: la confirmación de la desaparición de las garantías democráticas en España y el giro radical que ha tomado la infame campaña mediática del mundo occidental en contra de Hugo Chávez a raíz de la no renovación de la licencia de uso del espectro radiofónico del canal de televisión RCTV.

Me ocuparé hoy de la primera de las cuestiones, por estar en un nivel de importancia cualitativamente muy superior: estamos tratando de la desaparición de la Democracia en un país europeo, supuestamente civilizado; y con el agravante de que desde el poder esta desaparición trata (con éxito) de hacerse pasar por triunfo de la Democracia. Mi intento será explicar a los españolitos de a pie (y demás lectores interesados en la situación española) que conservan intactos sus derechos que ello no significa que España sea una Democracia, puesto que la Democracia es una sistema que debe alcanzar a todos los ciudadanos de la comunidad que se dice democrática, y no sólo a la mayoría. Dada la extensión del artículo, lo he dividido en dos partes, en la primera describo la situación actual y en la segunda ofrezco las que a mi modo de ver son las causas de esta grave involución del nivel de civilización que ha supuesto la suspensión de los derechos democráticos de la minoría abertzale.

Antes de comenzar es necesario que haga una aclaración, y que sea necesario es ya bastante triste; pero la experiencia me ha demostrado que es así, y también que pese a que haga esta aclaración mucha gente no la tendrá en cuenta: simplemente no les interesa escuchar. En fin, de todos modos mi actividad no se dirige hacia esos lectores, no porque yo no quiera esforzarme en hablarles –sería para mí el mayor éxito lograr comunicarme con ellos-, sino porque ellos no buscan con la lectura de opiniones aumentar su perspectiva sino una especie de katarsis invertida, en la que en vez de purificar sus pasiones las vean avivadas. De todos modos, ahí va la aclaración:

En cualquiera de mis artículos en los que haya hablado del conflicto vasco en sus diversas manifestaciones (hasta ahora, el “caso De Juana” y sobre la Ley de Partidos en alguna respuesta a comentarios) no ha sido mi intención posicionarme al respecto del conflicto en general o del caso particular que me ocupase, ni solidarizarme con grupos o individuos, ni justificar nada que viniese del ambiente radical vasco; salvo en notas explícitas en las que he señalado cierto posicionamiento a modo aclaratorio para evitar equívocos. La intención de mis artículos relacionados con el tema vasco ha sido señalar casos muy concretos en los que he reconocido actuaciones anómalas de la Justicia o del Estado, que entraban en abierta contradicción con los principios declarados de ambas instituciones. El papel de los agentes del conflicto vasco en estos casos los he considerado como “x”, una variable que podría en otro momento tener otro valor (muy probablemente se trataría de grupos en el punto de mira del Poder, naturalmente, minorías que como tales tienen poca fuerza en la sociedad y por ello es posible pisotear sus derechos sin que se tambalee la sociedad entera), de modo completamente desapasionado. Y ello porque mi interés no era el valor que tomase esta “x”, sino el Estado y la Justicia españoles, intentar mostrar las contradicciones que encontraba en su actuar e intentar ofrecer una explicación a la causa de estas contradicciones, y en su caso quién o qué grupos están detrás del funcionamiento anómalo de Estado y Justicia.

Pese a que esta aclaración la había ya hecho antes de abordar esos temas conflictivos, fui acusado por varios lectores de simpatizar con posturas violentas o con ciertos individuos o partidos, de anti-demócrata, y de muchas cosas de las que sólo se me puede acusar si no se es capaz de hacer el ejercicio de abstracción que requiere la comprensión de mis artículos. Este esfuerzo vuelvo a solicitarlo al lector para la comprensión del artículo de hoy. En él mencionaré agrupaciones de electores (AS), partidos (ASB, ANV), a De Juana y a la izquierda abertzale, pero lo que diga que tenga relación con estos grupos e individuos no quiere decir en absoluto que yo simpatice con ellos o que me solidarice con su causa, eso es otra cuestión: ni niego ni afirmo simpatías, simplemente mi artículo no se ocupa de eso. Se ocupa de España, del Estado de Derecho, de la Constitución Española, de los Derechos Humanos y de la Justicia en España. Y esto es así en consonancia con el resto de mi actividad: yo no me ocupo de casos particulares, no soy defensor de nadie. Mi preocupación son las dinámicas globales, las corrientes de pensamiento a nivel social, y me preocupan porque afectan a un gran número de personas: me parece más importante comentar un gesto político cuyas consecuencias vayan a provocar daño a millones de personas que la situación de opresión de grupos minoritarios. No porque sea insensible a su sufrimiento, sino porque 1) tienen prioridad los males de muchos que los de pocos, y 2) creo firmemente que corrigiendo las dinámicas sociales que provocan el sufrimiento de muchos, se verán solucionados también los casos particulares de las minorías, en cuanto éstos son la primera consecuencia de aquellos. Por ejemplo: en este caso, comentaré y señalaré las fallas del Estado de Derecho, usando como ejemplo este caso mediático, y creo que si con mi aportación, entre un mar de aportaciones que hacen falta, llegase a corregirse aquello que denuncio, se solucionarían con ello muchas violaciones de derechos que podrían darse en el futuro o que se están ya dando. Intento recuperar la cultura democrática, tomando como ejemplo un caso de corrupción de la misma con gran impacto mediático, con la intención de resolver el caso que tomo como ejemplo pero más que nada todos aquellos que podrían darse en el futuro.

Otro ejemplo: me interesa más lo que sucede en EE.UU. que lo que está sucediendo en España, pues considero el caso español consecuencia directa de la dinámica social que se extiende irradiada desde EE.UU., me refiero a la crisis de los derechos democráticos, al replanteamiento de esos mismos derechos. Todo ello tiene su origen en políticas de EE.UU., y ello se debe a su papel preponderante en la economía mundial, que conlleva una fuerza para imponer su cultura en todos los aspectos del término (estética, modo de vida, organización social), aunque a lo que me estoy refiriendo aquí es al aspecto del Derecho. En resumen: la desaparición de las garantías democráticas en España es posible y sucede de hecho porque en el centro irradiador de cultura, EE.UU., han desaparecido y desaparecen cada vez más. Por ello me parece más interesante comentar el caso de EE.UU. Si en el pasado y ahora me ocupo de España es porque soy consciente de que es un caso más cercano a mis lectores, que son en su mayoría españoles.

Pido disculpas al lector por la extensa introducción, que creo necesaria, y comienzo pidiéndole un esfuerzo por atenerse en sus consideraciones a mi texto, en el que como he anunciado no hablaré de más que de fallas en el Estado de Derecho.

LA DESAPARICIÓN DE LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA (I) SITUACIÓN

Con título tan apocalíptico retomo mi actividad, el lector se sentirá turbado por una afirmación que parece descabellada, de hecho si se le preguntase a cada español si cree que España es una Democracia el 99% respondería que sí. Y sin embargo, no es así, en rigor. Pero para darse cuenta de ello es necesario, por un lado, tener muy claro el concepto de Democracia, que desde los medios se ha tratado de enturbiar para que fuese posible pisotearlo sin que nadie se diese cuenta; y por otra, conocer el alcance preciso de las medidas que Gobierno y Justicia han tomado de cara a eliminar el pensamiento de la izquierda abertzale: a eliminarlo de las instituciones, claro, porque en 200.000 ciudadanos vascos sigue vivo y activo, y para eliminarlo tendrán que tomar medidas que requerirán estrategias de despiste mucho más sofisticadas, tanto que nos parece improbable que sea posible. Nos referimos a la represión y al genocidio. Pero conviene estar alerta, pues también parecía imposible que se conculcara el derecho al sufragio, y sin embargo ha sido posible, gracias al empeño de la práctica totalidad de la clase política y de la prensa a su servicio; ¿quién nos asegura que en un futuro no logren convencer a la sociedad de que es delito también “ser independentista”, opinar de una cierta manera? Ya es delito declarar ciertas cosas, desde la última ampliación del delito de apología del terrorismo, de prohibir declarar a prohibir pensar hay un breve paso.

Es necesario, antes de nada, aclarar ciertos aspectos que han sido enturbiados últimamente. Para discutir sobre Democracia hay que separar lo esencial de lo contingente. Sin esta separación es imposible llegar a ninguna conclusión sobre Democracia o Derecho, y esto porque ambos términos se refieren a conjuntos de normas “esenciales” cuyo objetivo es regular lo “contingente”, pero no al revés. Creo que será mejor empezar enumerando una serie de ideas equivocadas que mucha gente tiene acerca del Derecho y la Democracia.

· La Democracia es un sistema de organización de la sociedad, entre varios que existen de los que ha conocido el hombre en su Historia. No es el único: es uno de ellos.

· La Democracia, como sistema de organización social, contempla dos cosas: una determinada forma de Gobierno (representación parlamentaria elegida por sufragio universal) y la garantía de una serie de derechos fundamentales que se recogen en una Constitución, que han de coincidir en muchos aspectos con los Derechos Humanos, de hecho deben reconocer todos estos derechos. Desde el momento que la Democracia se define por estas características, si alguna de ellas no se cumpliese, no estaríamos hablando de Democracia: se trataría de otra forma de gobierno. Por ejemplo, una nación donde existe el sufragio universal, el derecho a la propiedad, etc. pero en la que falta el derecho a la libertad de culto (por ejemplo), por mucho sufragio universal que haya, por mucho que sus ciudadanos y gobernantes (e incluso los de otros países) se refieran a su modo de organización como una democracia, no se trataría de tal, en tanto que falta uno de los rasgos fundamentales constitutivos de la idea de Democracia. Podríamos aceptar que la prensa se refiera al sistema de gobierno de ese país usando el término Democracia, del mismo modo que aceptamos otras imprecisiones, faltas de propiedad en el lenguaje e innovaciones agramaticales; pero EN RIGOR no podemos decir que tal gobierno sea una Democracia.

· Por consiguiente, que en la vida real, que en la evolución de las sociedades, que en este momento histórico se produzcan una serie de contingencias que algunos consideran que deben provocar un cambio en la idea de Democracia, es algo que pertenece al ámbito de lo contingente, y ello nunca podrá cambiar la esencia de la Democracia. Pese a las tormentas políticas, la Democracia sigue y seguirá siendo lo que es. Podría, sí, suceder que el sistema de organización social que tenemos en España fuese cambiado (cosa que éste sólo permite mediante un consenso social muy elevado), que se eliminasen ciertas características (derechos) de la Democracia en él, y que pese a ello se decidiese seguir llamándolo Democracia. Esto mismo podría suceder en muchos países, y en consecuencia suceder que el concepto que hasta ahora se ha tenido de Democracia se convirtiese en algo del pasado, pues por el uso y la costumbre “Democracia” habría adquirido nuevos rasgos constitutivos. Pero ello en ningún caso borraría el hecho de que existió la Democracia, tal como la ha entendido la Humanidad desde que este sistema de gobierno nació, del mismo modo que aunque ahora por “pluma” entendemos una estilográfica, existe todavía el concepto de “pluma” con la que escribía Cervantes. Por último, considero que usar el mismo nombre para formas de gobierno que presentan rasgos constitutivos totalmente opuestos es lingüísticamente erróneo, y moralmente censurable por engañoso: se estaría usando la cumbre de civilización que supuso la Democracia para autorizar formas de gobierno menos evolucionadas, haciendolas pasar por aquélla.

En cuanto al Derecho,

· Una ley no se hace con la idea de que sea flexible, sino al contrario: se intenta en el momento de redactarla que sea exhaustiva, que agote todos los casos “reales” que puedan presentarse, y que sea lo más precisa, lo menos ambigua posible: todo ello porque el ideal de la Ley es que esté por encima de los individuos, que rija sin que participen las pasiones humanas, a fin de que sea igual para todos.

· Relacionado con lo anterior, el espíritu de la Ley es que tenga entidad a parte de lo contingente por un lado y de lo humano por otro. No quiere esto decir que la Ley deba ser “inhumana” y apartada de aquellos a quien sirve, los hombres. Quiere decir que, una vez promulgada, debe estar a salvo de intereses particulares circunstanciales (en cuanto a “apartada de lo humano”); y que en ningún caso al presentarse una contingencia a la que no pueda hacer frente la Ley pueda ésta ser “adaptada” a la nueva circunstancia. Y todo ello, como hemos dicho, para evitar que la Ley caiga en manos de individuos. ¿Quién o quienes decidirían el modo en que una ley habría de adaptarse? Mucha gente cree, equivocándose (pues de hecho no es así), que el ideal de la Ley es que ésta pueda adaptarse, que sea “humana”, que es un hermoso adjetivo pero engañoso en este caso: una ley “humana”, que se adapta a las circunstancias y a las personas, favorece sólo a quien tiene el poder para dirigir esa adaptación.

· La Constitución, en cuanto que “Ley de leyes”, es precisamente la que menos se debe prestar a interpretación, la que menos ambigua debe ser, y la que menos se debe intentar adaptar en caso de contingencia en la cual resulte inoperante. Lo normal es que nada de esto sea necesario, porque las Constituciones se limitan a enunciar derechos fundamentales, que por ser fundamentales no es posible que presenten ambigüedad: un derecho o se tiene o no se tiene, no se tiene “a veces sí y a veces no”, ni “dependiendo de...”. Cuando a un derecho fundamental se le ponen condiciones o limitaciones en determiados casos, pierde este carácter para convertirse en “derecho opcional”. Como hemos dicho antes, una Democracia para ser tal debe garantizar los Derechos Humanos como derechos fundamentales.

Aclarados estos puntos, podemos comenzar. Empecemos justo desde aquí: en el Estado Español rige una Constitución, donde se reconoce a todos los ciudadanos del Estado en el artículo número 22 el derecho de asociación y en el 23 el derecho a participar en los asuntos públicos (el Gobierno se incluye aquí) directamente o por medio de representantes elegidos libremente por sufragio universal. Ambos son derechos fundamentales reconocidos en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU, en los artículos 20 y 21 respectivamente. El hecho de que sean derechos fundamentales quiere decir ante todo que en ningún caso se puede privar de ellos a un individuo. También quiere decir que ninguna ley puede matizar ni cancelar este derecho.

En el apartado 4 del artículo 22 se refiere el único caso en que de acuerdo con la Constitución podrían suspenderse el derecho de asociación o las actividades de una de ellas: en caso de “resolución judicial motivada”. Esto se refiere a un proceso penal. Un proceso penal se desencadena contra alguien que ha cometido un delito. Luego: alguien que no haya cometido delito en ningún caso podría verse privado del derecho de asociación. Conviene señalar que el artículo 16 de la Constitución Española (y el 18 de los DD.HH.) garantiza el derecho a la total libertad ideológica. Por lo tanto, ninguna ideología, por inmoral o violenta que sea, es constitutiva de delito.

Esto es la Ley, que como he indicado al inicio debe estar por encima de toda contingencia. Ahora bien, en España tenemos una contingencia que ha afectado a la aplicación de esta Ley: aquello que se llama, de modo un tanto generalizador, “conflicto vasco”. Lo que ha sucedido es que, ante un problema que las leyes no pueden solucionar (el terrorismo de ETA), se han flexibilizado éstas para hacer frente a la contingencia. Dejamos para otra ocasión la discusión sobre si ilegalizar la posibilidad de defensa democrática de las ideas de la izquierda abertzale es algo en beneficio del fin de la violencia de ETA o no, nos interesa ahora destacar el hecho de que había una ley, la Constitución, que reconocía unos derechos, y que esta ley ha sido flexibilizada hasta la pérdida de su carácter de “garantía de derecho fundamental”, para hacer frente a un hecho particular. Esto va, de por sí, en contra de toda la teoría del Derecho. Luego está el hecho de que esta “flexibilización” de la Constitución ha ido más allá de los límites, siendo más ruptura y violación de la Constitución que flexibilización. Y el resultado: que un sector de la ciudadanía ha visto conculcados sus derechos fundamentales, y en consecuencia, España ha dejado de ser una Democracia. El lector me recordará que, aceptando mis argumentos, estos son válidos desde hace varios años, y esta misma situación de privación de derecho al sufragio se ha dado con anterioridad, y tiene razón. Pero me permita que me tome la licencia de lanzar ahora mi protesta como si fuese una situación nueva la que se presenta, pues en las anteriores ocasiones no existía todavía este blog.

Hace semanas, cuando comenzó a comentarse en la prensa el tema de la presencia o no de la izquierda abertzale en las elecciones del 27M, me pregunté aquí y en los foros de elpais.com cómo era posible que ningún jurista hubiese alzado la voz para denunciar la inconstitucionalidad de la Ley Orgánica de Partidos y de todo el proceso persecutorio que se estaba llevando a cabo para impedir que la izquierda abertzale pudiese verse representada en el proceso electoral. Hube de esperar hasta una semana antes de las elecciones para poder leer algo publicado al respecto [1]: el 19 de Junio salió un artículo en “El País”(los lectores que, como yo, no están suscritos a “elpais.com” podrán leer el texto aquí) en el que Javier Pérez Royo -que no es un abogado de pueblo sino el catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad de Sevilla- señalaba lo que intento decir aquí: que la actuación de la fiscalía y del Tribunal Supremo, dirigidos por el gobierno, empujados por una sociedad envenenada de odio, suponía la “liquidación electoral de una minoría” [2]. Yo añado, en consonancia con lo explicado sobre el término Democracia, algo que se infiere directamente de esa afirmación, aunque al señor Pérez Royo le haya parecido seguramente muy violento decirlo: que esto supone también la desaparición de la Democracia en España, en tanto que una característica definidora de cualquier democracia es el sufragio universal y libre.

Esta es la situación a la que nos ha llevado la furia patriótica. La lucha contra el terrorismo de ETA nos ha llevado por el peor camino posible: la violación del Estado de Derecho. La sociedad española no ha sabido conservar la templanza y respetar el espíritu democrático a la hora de responder a la barbarie, y ha respondido con las mismas armas. Sí, las mismas armas, porque a veces es más dulce la muerte que una vida privada de derechos básicos. Naturalmente, todo sufrimiento y todo goce comienza por el haber vida, y privar de la vida es la violación extrema, por eso el derecho a la vida es el primero de los derechos. Pero que nadie se confunda: justo después va el derecho a la libertad. Y vivir privado de él no es mucho peor que la muerte.



[1] El día antes, 18 de Mayo, el profesor de Derecho Administrativo de la Universitat de València, Andrés Boix Palop, había comenzado una serie de posts sobre el caso, que a día de hoy todavía no ha completado, pero por lo ya escrito parece que se pronuncia en la misma dirección que nosotros.

[2] El artículo provocó la réplica de Fernando Savater y la contraréplica del mismo Pérez Royo (de lectura muy recomendada), ambos publicados en la versión impresa de “El País”, ofrecemos los enlaces a los artículos en la web “Tribuna libre”, para los lectores que no estén suscritos a “elpais.com”.

viernes, 4 de mayo de 2007

LA EPIDEMIA DEL TERRORISMO

No sé qué nos pasa a todos últimamente, que nos estamos volviendo terroristas. Todos, unos más, otros menos. Yo, personalmente, ya estoy muy acostumbrado a que me lo digan, que soy un terrorista, en los foros de “El País”, en comentarios que llegan a este blog, en emails de desconocidos; hasta mi novia me dijo el otro día que soy un “terrorista del sexo”, en fin, al final me han convencido y ya lo tengo asumido: soy un terrorista.

El muchacho desequilibrado que hace unos días asesinó a unos estudiantes en EEUU también resultó ser un terrorista. Esta vez no era de Al-Qaeda, era terrorista de sí mismo, conformaba todo él una peligrosa cédula que nació y se inmoló en cuestión de minutos. Se trata, podríamos decir, de un nuevo terrorismo, el “terrorismo fugaz” o “ultrasónico” (se aceptan propuestas para nombrarlo, hoy parece que no estoy muy inspirado).

Nuestra querida España es tierra de terroristas. Ni Aznar se ha salvado de la epidemia, él que tanto ha combatido el terrorismo ha resultado ser él mismo un terrorista responsable de miles de atentados en Irak. Pero se sabe que donde más terroristas hay es en el País Vasco, y, ¡horror!, en las últimas semanas se han revelado ¡casi cien mil! nuevos terroristas, esos que han firmado para tener representación democrática (porque ahora los terroristas se han infiltrado hasta los tuétanos de la democracia, ¡hasta nuestro presidente Zapatero es un terrorista!) en los ayuntamientos, han firmado para apoyar candidaturas de terroristas, luego son terroristas ellos también.

Aquí donde vivo yo, en Italia, tampoco son mancos. Cada vez que hay una manifestación contra de la guerra, de las bases norteamericanas o de la OTAN (cosa que aquí sucede a menudo), las calles se llenan de terroristas, según leemos al día siguiente en los diarios. Sucedió el primero de mayo algo digno de contar: un presentador de televisión, del que nadie sospechaba, se reveló repentinamente como terrorista a causa de algunas cosas que dijo presentando la tradicional gala-concierto que se celebra en Roma con motivo del día del trabajador. Algunos incautos tomaron los comentarios de Andrea Rivera, que así se llama el presentador, como chistes tal vez demasiado satíricos dentro del contexto en que fueron emitidos, ese tipo de gala multitudinaria con presentador gracioso. Afortunadamente, en Italia tenemos al Vaticano, que ejerce una impagable labor de purgación de males sin la que sin duda Italia la Bella se perdería en la más horrible concupiscencia. Fue a través de “L’Osservatore Romano” (ofrezco la noticia, con citas textuales, del diario “La Repubblica”, con traducciones de lo más relevante en nota [*]), el diario propiedad del Vaticano, que todos los italianos pudieron conocer la verdadera condición del presentador Rivera: se trataba de un peligroso terrorista.

Podría seguir hasta el infinito hablando de los nuevos terroristas, antiguas personas normales, o casi, que sin previo aviso cambian de categoría. En fin, creo que lo que mejor pueden hacer los lectores es resignarse a su nueva condición, es algo inexorable que antes o después acabarán convirtiéndose en terroristas. Aunque si de verdad no pueden hacerse a la idea de tan trágico destino, les sugiero que, cuando llegue el momento y comiencen a ser tratados de terroristas, se aferren a la antigua condición que ahora se denomina “terrorista”, y piensen que son, simplemente, personas que piensan diferente.

(*) = Las palabras de Andrea Rivera: “El Papa ha dicho que no cree en el evolucionismo. Estoy de acuerdo, de hecho, la Iglesia no ha evolucionado nunca”, “No soporto que el Vaticano haya rechazado [celebrar] el funeral de Welby [un enfermo terminal que luchó por la eutanasia, consiguiéndola hace 4 meses]. Sin embargo, no ha sido así con Pinochet, con Franco y con uno de la banda de Magliana. Es justo que sea así, junto a Jesucristo no había dos enfermos de esclerosis [la enfermedad de Welby], sino dos ladrones”.

La respuesta de el Vaticano a través de la editorial publicada en “L’Osservatore Romano”: “Es terrorismo alimentar furores ciegos e irracionales contra quien habla siempre en nombre del amor [se refiere al Papa]”, “Es vil y terrorista lanzar piedras esta vez hasta contra el Papa, sitiéndose arropado por los gritos de aprobación de una multitud facilmente excitable [se refiere al público del concierto, en su mayoría jóvenes]”.

viernes, 27 de abril de 2007

UN AÑO DE ESCRITOS CORSARIOS

Permíteme, querido lector, que en el artículo de hoy no analice nada, no te ofrezca nada de lo que estás acostumbrado a encontrar aquí. Hoy prefiero hablar un poco de mí, de nosotros. Hoy es para mí un día de fiesta, y quiero compartirlo contigo, ¡salud!

Hoy se cumple un año de la aparición en la red de este nuevo blog. Fue uno entre los miles que nacen cada día, un año después puedo decir orgulloso que vive todavía y en este arco de tiempo ha ido creciendo, en muchos aspectos: en lectores, en contenidos, y creo que en calidad.

Este blog nació por razones egoístas, como reconocía en mi artículo fundacional. Mi objetivo número uno era ejercitarme en el análisis y exposición de conclusiones, en la reflexión productiva. En esto creo haber tenido éxito, aunque es un proceso que no tiene fin: siempre seguiré mejorando, o ése es mi intento. Lo que yo no sabía (la Experiencia es la madre de la Ciencia, dicen) es que esta mejora, es más ya sólo esta actividad reflexiva no podría haberla realizado regularmente si no fuese gracias a la certeza de ser leído. Al inicio no esperaba, ni me importaba, que nadie estuviese atento a mi blog o que reflexionase sobre lo que yo planteaba: me bastaba escribir para mí mismo, era un proceso que se retroalimentaba. Esto duró muy poco.

Casi todos mis artículos, que el lector lee acabados y brillantes recién salidos de la forja, tienen detrás un trabajo de lectura, estudio y búsqueda más o menos pesado, según el caso: para la confección de algunos he leído antes páginas y páginas de enciclopedias, de otros blogs, de artículos de revistas. Para otros me ha bastado menos. Pero en general requieren un esfuerzo considerable, desde el momento que mi intención no es expresar una opinión personal nacida de un sentimiento pasajero, ni escribir bellos textos que reflejen mi sensibilidad personal. Intento ofrecer al lector herramientas de reflexión, a través de mis propios ejemplos de reflexión hechos usando tales herramientas. Una de ellas, fundamental, es el estudio; y éste es un trabajo que lleva su tiempo. La estructuración lógica y priva de contradicciones de mis textos también, requieren frecuentes relecturas, abstracción de mi propio yo para intentar leer con la conciencia del lector, ajeno a lo que quiero contar y desconocedor de datos que tal vez doy por sabidos.

En definitiva, se trata de un esfuerzo considerable. Y no habría sido capaz de hacerlo sin el esfuerzo de los lectores, de vosotros, que me habéis leído, que habéis apreciado mi empeño, y que os habéis esforzado ulteriormente alimentando la discusión con vuestras reflexiones. El placer de ver mi esfuerzo apreciado y compartido es lo que ha hecho que hoy, un año después, siga aquí todavía escribiendo, estudiando, buscando el modo más claro de decir las cosas, levantando polvaredas, descubriendo falacias, discutiendo, estando de acuerdo o en desacuerdo; y todo ello con esfuerzo, pero sabedor de que vale la pena. Gracias a vosotros. Gracias por haber dado esta riqueza a mi vida, por haberme estimulado a reflexionar, por haberme ayudado a conocer más lo que me rodea, a comprender mejor este mundo. Sinceramente, GRACIAS.

Me despido pidiendo disculpas al lector, porque en anteriores posts había prometido la publicación de una serie de artículos que perfilasen mi noción de “Poder”, y otro con motivo del primer aniversario en que delinease más perfectamente mis principios y metodología que el artículo fundacional de este blog, que cumple ahora de modo incompleto esa función informativa (está disponible para su consulta aquí a la izquierda, en la sección "Presentación"). Lamentablemente no me ha dado tiempo y ya no voy a poder hacerlo por ahora, hoy me despido de los lectores hasta al menos el 7 de Junio, fecha en la que expiran ciertos compromisos de primera prioridad para mí, que me tendrán completamente ocupado.

Muchas gracias por todo lo que he aprendido en este año. Espero que sigamos aprendiendo juntos y logremos penetrar la complejidad del mundo en que vivimos.

Xurxo Ventos

jueves, 26 de abril de 2007

NOSOTROS SOMOS SEÑORES, VOSOTROS SOIS ETARRAS

Pese a que acabo de anunciar que permaneceré en silencio durante un mes, la aparición de una noticia especialmente significativa en “elpais.com” me llama inevitablemente a escribir algo sobre ella.

Entre los titulares de la página principal de elpais.com apareció el siguiente: “Abogado de víctimas llama señor a etarra”. Aparte del desacostumbrado estilo telegráfico, el titular llama la atención porque establece una distinción neta entre dos términos (señor<>etarra), poniéndola en rabioso primer plano para el lector, que no puede sustraerse a ello. No puedo evitar la tentación de hacer un pormenorizado comentario filológico de este titular, excelente periodísticamente hablando.

En este breve enunciado tenemos tres elementos: un sujeto (el abogado), un verbo (la acción de este abogado) y una relación entre dos términos (efecto de esta acción). El sujeto es el elemento menos interesante, su única función es añadir fuerza a la gran aberración que el titular denuncia: que un etarra sea tratado de señor. El carácter aberrante que añade el sujeto es el hecho de que éste sea alguien que, en principio, debería tratar de otro modo al etarra, por su posición (abogado de las víctimas). Señalar este sujeto y presentarlo como desencadenante de la aberración tiene también la segunda intención de atacar al colectivo al que representa, las víctimas, dudando de la sinceridad de su condición de víctimas al dar este honorable trato de “señor” a su enemigo.

En el verbo encontramos ya algo que nos extraña. La acción que merece el honor de conformar el titular es que alguien “llama” algo a alguien. No se trata de una decisión política, un viaje diplomático, ni una declaración de guerra: se trata de que alguien “se ha dirigido” a otra persona utilizando un cierto término, y en esto reside la aberración, el cataclismo, el delito, la ignominia. Y resulta que este término es el que se usa entre las personas que no se conocen, como forma de cortesía: no es un insulto, una ofensa o una ironía, es una convención que expresa el respeto del que habla hacia la persona a la que se dirige. Es este respeto, aplicado a eso que el titular llama “etarra” –palabra despectiva, en fuerte contraste con “señor”-, lo que condena y presenta como colmo de la ignominia el titular de “El País”.

La carga significativa del titular, que he desmenuzado en mi análisis, es asimilada por el lector en lo que le lleva leer la frase: poco más de un segundo. La sensibilidad de éste viene golpeada por la sensación de aberración que el titular transmite. Es más, la aberración no sólo la transmite el titular, sino que él mismo la crea (1). El mecanismo por el cual esta aberración se crea es muy antiguo y se llama “extrañamiento”, así llamado por la escuela formalista rusa (2) en su descripción de las técnicas literarias. De modo muy resumido, se trata de llamar la atención sobre algo tan cotidiano y común que nos pasa desapercibido. La llamada de atención arranca este algo de su contexto y lo devuelve a nuestra percepción como algo completamente extraño. En este caso, algo habitual, como que alguien se dirija a otra persona tratándola de “señor”, viene puesto en primer plano y soportando toda la atención del lector, produciendo el efecto mencionado, primero sorpresa e inmediatamente aberración, escándalo. Pero, ¿qué idea subyace y sustenta esta aberración, este escandalizarse del lector?

Lo sé, la idea está muy clara: que un etarra no es un señor, no se merece el trato de señor. Lo que no está tan claro para el lector es, por un lado, el modo en que este valor connotativo del titular pasa a su conciencia, en virtud de los resortes lingüísticos descritos: de modo tangencial, sin darle la posibilidad de reflexionar sobre la idea ya que ésta no está desarrollada. Y por otro las inmensas implicaciones de esta idea, que aunque no quedan claras para el lector éste las asume sin darse cuenta. Cientos de miles de lectores con esta noticia, otros muchos en noticias parecidas que a diario se cuelan en nuestras conciencias, dando vida con este proceso reiterado a una idea nueva, a una nueva cultura. La idea de que hay dos tipos de seres humanos: la gente de bien y los criminales. Los buenos y los malos. Nosotros y ellos. Nosotros somos señores, ellos son etarras, son terroristas islámicos, son pedófilos, son violadores, son asesinos psicópatas que disparan en una Universidad... pero no son señores, no son personas sino monstruos, y no merecen el respeto debido a las personas. No merecen los mismos derechos que nosotros, que las personas.

Hoy, en España, no merecen el derecho a votar el partido que les representa. No merecen el derecho a pensar de cierta manera: sí a la nuestra, a la que emana de nuestros valores, pero no a otro modo de pensar que considera justificable el recurso a la violencia, que nosotros no toleramos. Aunque no la practiquen –si la practican, no tienen derecho ni a ser tratados con el respeto debido a las personas, como hemos visto-, no tienen derecho a considerarla, deben absolutamente pensar como nosotros.

Hoy, en EE.UU. (que siempre están más adelantados que nosotros), aparte de esas “pequeñeces” a las que en España no consideramos que tengan derecho, esos “otros”, los etarras, los terroristas, los asesinos; no tienen derecho a la dignidad. No tienen derecho a la Justicia, a un abogado y a un juicio justo que determine su responsabilidad con la sociedad. No tienen derecho a casi nada. Sí, estoy hablando de Guantánamo. Y mejor que no tengan derecho a un juicio, porque de encontrárseles culpables, no tendrían ni el derecho primero de todos: el derecho a la vida.

Espero que mi exposición haya llamado la atención del lector sobre la inmensidad de las implicaciones de esa breve frase, “Abogado de víctimas llama señor a etarra”, y que en lo sucesivo esté atento a frases o posicionamientos parecidos, y los rechace enérgicamente. “El País”, trazando una línea neta entre dos tipos de seres humanos, ha sobrepasado un límite que hace años era imposible sospechar que un medio generalista habría superado. Hago notar al lector la extrema gravedad del hecho, y que no es en absoluto algo inaudito en la prensa últimamente. Otro ejemplo de esta diferenciación: todos los actos violentos en Medio Oriente son “ataques terroristas”, ya sean actos de las guerrillas de resistencia anti-ocupación, episodios de violencia tribal o venganzas: porque son simplemente actos de “terroristas”, esos “otros” que no merecen ser considerados personas. Sé que suena fuerte y el lector pensará que exagero: piense de nuevo al titular que he comentado; ésa es la verdadera opinión que transmite la prensa, la que se cuela de modo tangencial y sin darnos cuenta en nuestras conciencias, y que luego permite que todos esos actos violentos sean condenados por pertenecer a ese otro nivel, inferior, de seres humanos. Que permite la diferenciación tácita entre nosotros, gente de bien, y todos esos que no aceptan la democracia y nuestros valores, bárbaros que no tienen cabida en el mundo.

Esta última frase abre el tema de lo que algunos autores han llamado “fundamentalismo democrático”, pero lo trataremos en otra ocasión. Tan sólo espero que este artículo haga reflexionar al lector sobre la gravedad de la tendencia de la prensa en los últimos años, y que piense hacia dónde han llevado en el pasado estas terribles distinciones, y hacia dónde están llevando en EE.UU. hoy en día.

(1) = Sobre el modo en que el lenguaje ejecuta acciones, recomiendo un acercamiento a la teoría de los enunciados realizativos del filósofo del lenguaje J.L.Austin, How to do things with words, ed. Harvard University Press, 1975, y al desarrollo posterior de la teoría llevado a cabo por Jaques Derrida.

(2) = Roman Jackobson y Victor Schklovski son los autores clave de esta corriente crítica.